El técnico de la UD Ibiza duda de la eficacia del nuevo sistema de revisiones arbitrales y teme que las interrupciones perjudiquen al fútbol

La Primera RFEF estrenará esta temporada el llamado miniVAR o Football Video Support (FVS), un formato reducido del videoarbitraje en el que los entrenadores podrán pedir hasta dos revisiones por partido en acciones decisivas: goles, penaltis, rojas directas o errores de identidad. Sin embargo, no todos lo ven con buenos ojos.
Uno de los más críticos ha sido Paco Jémez, entrenador de la UD Ibiza, que en la previa del debut liguero se mostró muy escéptico: “Ojalá me equivoque, pero puede ser un desastre. Los partidos se van a alargar demasiado y el juego se interrumpirá constantemente”.
El preparador madrileño considera que el nuevo sistema puede favorecer al equipo que busca frenar el ritmo del rival y acabar restando atractivo al espectáculo: “Habrá técnicos que lo usen como recurso para cortar el partido. Eso va contra el fútbol y contra la gente que paga por verlo”.
La RFEF defiende que el miniVAR dará mayor justicia y transparencia, pero sus detractores alertan de que, sin medios técnicos suficientes, puede generar más problemas de los que soluciona. El debate está abierto y será el césped quien dicte sentencia en la temporada 2025/26.