La Cultural Leonesa se hace con Lucas Ribeiro, el ‘crack’ brasileño, en una operación que ha provocado un terremoto. Mientras los leoneses celebran, los aficionados del Mamelodi Sundowns arden de rabia. ¿Por qué este traspaso ha desatado tanta furia en Sudáfrica?

El mercado de fichajes en la Segunda División española ha sido testigo de un movimiento que ha trascendido fronteras. La Cultural y Deportiva Leonesa ha oficializado el fichaje de Lucas Ribeiro Costa, un mediapunta brasileño cuya llegada ha sido un auténtico culebrón legal.
El jugador, procedente del Mamelodi Sundowns de Sudáfrica, se ha unido al club leonés tras una ardua batalla en los tribunales de la FIFA, una situación que ha roto la relación con su antiguo equipo y ha desatado una ola de indignación entre sus seguidores.
La Batalla Legal que Precedió al Fichaje
El camino de Lucas Ribeiro hacia la Cultural no fue nada sencillo. El jugador, que brilló con el Mamelodi Sundowns en el último Mundial de Clubes, decidió romper unilateralmente su contrato con el club sudafricano. El motivo: según los abogados de Ribeiro, el Sundowns frustró su traspaso a un club catarí al pedir una cantidad de dinero que consideraron «indecente».
Este conflicto llevó el caso a la FIFA, donde el jugador se amparó en el precedente del ‘caso Lass Diarra’, una sentencia que limita las normas de la FIFA para no coartar la libre circulación de futbolistas.
Tras un litigio de más de cuarenta días, el Tribunal de la FIFA dio la razón a Ribeiro, declarándolo agente libre y permitiendo su fichaje por cualquier equipo sin coste de traspaso. Esta victoria legal es lo que ha permitido a la Cultural Leonesa hacerse con una auténtica joya del fútbol a un precio inmejorable, un fichaje que eleva las expectativas del equipo de cara a la temporada.
El Enfado de los Aficionados del Sundowns
Mientras la afición de la Cultural celebra la llegada de su nuevo héroe, en Sudáfrica el ambiente es de un profundo enfado. Los seguidores del Mamelodi Sundowns ven la partida de Ribeiro no solo como una pérdida deportiva, sino como una traición. El jugador era una pieza fundamental del equipo, uno de los mejores de la Premier League sudafricana, y su abrupta salida ha dejado una herida abierta en una afición que lo idolatraba.
Las redes sociales se han llenado de críticas hacia el jugador, acusándolo de desleal y de priorizar sus intereses económicos sobre los del club que le dio la oportunidad. El sentimiento es de decepción al ver cómo un jugador que representaba el corazón del equipo ha forzado su salida para unirse a otro club, una historia que los aficionados de los ‘Brazilians’ (como se conoce al Sundowns) no olvidarán fácilmente.