El conjunto manchego ha protagonizado la gran sorpresa de la temporada al eliminar oficialmente al conjunto blanco tras una victoria por 3-2 en el Estadio Carlos Belmonte

El fútbol español ha vivido una jornada de esas que quedan grabadas en la memoria colectiva, una de las noches más recordadas de la historia reciente de la Copa del Rey al eliminar al Real Madrid. En un duelo de octavos de final que quedará para los anales, el conjunto manchego se impuso por 3-2 gracias a un gol de Jefté en el minuto 94, desatando el éxtasis en un Carlos Belmonte que presenció la caída de uno de los gigantes del fútbol mundial. El Albacete Balompié, empujado por un estadio entregado que rugió con cada balón dividido, ha logrado derribar al Real Madrid en un choque que cumplió con la mística del «torneo del K.O., desatando el delirio en las gradas.
El encuentro comenzó con un Albacete valiente que no se dejó intimidar por la entidad del rival. Lejos de encerrarse, los locales buscaron la portería defendida por la zaga blanca con insistencia, encontrando su recompensa al filo del descanso. En el minuto 42, Javi Villar inauguró el marcador con un remate preciso que puso el 1-0, confirmando que el equipo manchego iba muy en serio en esta eliminatoria. El estruendo en las gradas fue el reflejo de una primera mitad donde el Real Madrid se vio superado por la intensidad y el orden táctico del conjunto local.
Tras el paso por vestuarios, el Real Madrid reaccionó de inmediato. F. Mastantuono logró igualar la contienda en el minuto 48, devolviendo las tablas al marcador (1-1) y abriendo un nuevo escenario de partido. Sin embargo, el Albacete no acusó el golpe del empate y mantuvo su plan de juego, presionando la salida de balón madridista y generando peligro constante en las transiciones. La igualdad se mantuvo hasta el tramo final, cuando el encuentro entró en una fase de intercambio de golpes que acabaría por encumbrar al equipo de la ciudad de Albacete.
Jefté firma la sentencia en un descuento de infarto
Los últimos diez minutos de partido fueron un auténtico ejercicio de fe para la afición manchega. En el minuto 82, Jefté volvió a poner por delante al Albacete con el 2-1, situando la clasificación a un paso. Pero la tensión subió al máximo nivel cuando, ya en el tiempo de descuento (minuto 91), Gonzalo García lograba el 2-2 para el Real Madrid. Lo que parecía encaminado inevitablemente a la prórroga se transformó en una gesta absoluta cuando, de nuevo Jefté, apareció en el minuto 94 para firmar el 3-2 definitivo y sellar el pase a los cuartos de final.
La eliminación del Real Madrid supone un terremoto en el cuadro del torneo, dejando fuera a uno de los principales aspirantes a manos de un Albacete que supo jugar sus cartas con maestría. El arbitraje de García Verdura, respaldado por Caparrós Hernández en el VAR, tuvo que gestionar un final cargado de nerviosismo y protestas por parte de la expedición madrileña. Con el pitido final, el Albacete Balompié confirma su presencia entre los ocho mejores equipos de la competición, celebrando una victoria que ya es leyenda viva del fútbol español.
El hecho ocurrido en tierras manchegas ratifica el cambio de rumbo que ha intentado imprimir la directiva blanca tras la reciente salida de Xabi Alonso. En su estreno y su primer once, Arbeloa tomó la decisión de dar el mando a jugadores de la casa, sus jugadores del Castilla, buscando una reacción anímica que devolviera la identidad al equipo. Esta apuesta por los jóvenes pareció dar frutos en momentos puntuales del choque, especialmente cuando el Real Madrid logró responder a los golpes iniciales del conjunto local. Sin embargo, la falta de experiencia en la gestión de los minutos finales terminó pesando más que el ímpetu de los nuevos rostros del primer equipo Con este 3-2 definitivo, el Real Madrid se despide de la competición en su primera noche bajo el nuevo mando, dejando claro que el camino hacia la estabilidad será más largo de lo previsto.